Retomando la Nube

Veamos un poco de historia relacionada al  concepto de la Nube.

Cuando se hace referencia a la nube, se refiere a un término que surgió hace ya algunos años y que es una metáfora relacionada a Internet.

Básicamente la computación en la nube consiste en brindar servicios a través de la red, estos servicios pueden ser, correo electrónico, espacio para almacenamiento, uso de aplicaciones, por ejemplo, una suite ofimática, etc. A estos servicios se puede acceder utilizando un navegador web.

Cuando se hace uso de estos servicios, la información que se utiliza o que se genera, puede quedar almacenada, en un servidor en internet, desde luego ocurre igual que la mayoría de las aplicaciones requeridas, las que también son procesadas y ejecutadas por un servidor en Internet.

En otras palabras, los servicios necesarios residen en servidores remotos, para permitir el acceso de los usuarios a los servicios desde cualquier lugar del mundo, siempre que cuente con un navegador y una conexión a Internet.

Con la Informática en la nube, se puede ofrecer un sistema informático como servicio, de manera tal, que los usuarios puedan acceder a los servicios disponibles sin tener bastos conocimientos de los recursos que usan.

Alguna de las características que tiene la nube:

Una característica esencial es la de Auto-Servicio bajo demanda, significa que el consumidor podrá usar los recursos computacionales de manera unilateral, según sus necesidades y sin que haya ningún intermediario.

El acceso a la nube se permite desde cualquier tipo red, en dependencia del tipo de nube creada, puede acceder desde una red pública, privada, híbrida o comunitaria, todos los servicios y recursos que ofrece la nube se encuentran a disposición del consumidor en la red, quien además de los medios tradicionales de acceso, puede usar también otros como pueden ser, móviles, tabletas, laptops, y cualquier otro dispositivo con capacidad de interactuar con la internet.

Otra de las características de la nube, es la asignación de recursos en modo multiusuario, que difieren de las aplicaciones de software tradicionales, ya que en la nube el proveedor de los servicios tiene una sola aplicación a disposición de los clientes que deseen usarla. Estas aplicaciones son de carácter multiusuario, quiere decir que miles de personas conectadas pueden estar utilizando el mismo software al mismo tiempo.

Pero el uso de la nube no es al libre albedrío, la utilización de los recursos son controlados automáticamente y de manera óptima, los cuales además son monitorizados, permitiendo realizar reportes tanto para el cliente como para el proveedor del servicio, con el objetivo de cobrar la prestación del servicio.

El usuario puede en cada momento decidir las aplicaciones que quiere usar y le es permitido elegir entre las aplicaciones que son con carácter de pago y de las que son gratuitas. Las aplicaciones que se pagan se contratan teniendo en cuenta algunos conceptos, como pueden ser, el tiempo de uso, el volumen de tráfico de los datos que se utiliza, espacio de almacenamiento, entre otros.

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